Los sábados pueden ser melancólicos y quizás el calor sea efecto de la hinchazón del cuerpo. La ironía se construye al pensar que el amor sea germen de este arte, amar.
Las sábanas adormecen instantes que mueren. El alma se divide en partículas y el cuerpo es secuencia de la nada. El vuelo se hace infinito y los besos eternos.