una promesa editada
muere a fin de mes.
La sombra es escondite de miedos y de un conteo sin fin. Está sujeto a la fiebre de su soledad, hacia atrás no hay tiempo sólo hojas que caen. Él abre la boca como un pez en busca de comida mientras los sueños lo enredan hasta cubrirlo, dejándolo más allá sin poder amar. Sus ojos pierden intensidad, las lágrimas se asustan de la vida que no voló. Se hace un vacio y se desangra. El ingreso de una voz es señal de otro plano.